Fué a mediados de la semana pasada cuando ella me inoculó su ponzoña con un laser a distancia.Estoy segura que lo hizo porque sabía que era el único camino para disipar de mi pensamiento su último apotegma.Tratándose de ella no existen chalecos salvavidas,ni un neopreno salvavidas le hubiese impedido hacer blanco porque ella es perniciosa y malévola.El tiro fué tan certero como eficaz.

Su apotegma me hizo ver que nunca me había amado pero da lo mismo,ya lo ha borrado porque su ponzoña es tan poderosa que casi todo lo transforma y lo que deja, lo torna en insoportable dulce melancolía...

"El verdadero amor es el que sólo desea la felicidad de la persona amada,sin exigirle a cambio la nuestra" dijo Benavente.