A mi me gustaba el frio con su dureza,con su aséptico olor.Me gustaba la noche con su incomparable magia y misterio.Su obscuridad me llevó mil veces a paraísos sexuales que brillaban como las luces de neón,para arrastrame por el pasillo del desenfreno.Me refugiaba en el bullicio de las calles rosas llenas de amigos que de sobran se sabían desconocidos para mi y me mareaba entre curvas repletas de placer.Aún así nunca fuí ignorada por mucho que me lo propusiese.Odiada o amada pero nunca ignorada.

Asi,repleta por fuera pero vacía por dentro y es que la guerra personal que yo mantenía conmigo misma no me permitía vivir de otra manera ni en otro lugar.Dos frentes abiertos continuamente,defendiéndome de ataques incesantes que nacían y morían dentro de mi invisibles a los ojos de los demás.Ganando siempre,perdiendo pocas veces pero las suficientes para poder haber llegado hasta aqui.

Nunca es tiempo perdido,ni siquiera desde el borde del precipicio que es desde donde yo he construido toda mi vida,todo mi mundo real o fantástico.

Hoy, veinte años despues intuyo con desconfianza que el día que se firmó la tregua yo tenía que estar con resaca o rodando como una bola de papel entre el bien y el mal porque no me percaté...O quizás me cansé de luchar y acepté mis limitaciones psíquicas con resignación más que con alegría para reconciliarme conmigo misma.Pero ahora descubro que me estoy haciendo amiga del día,que adoro la luz del Sol con su claridad,que ansío la llegada del calor aunque siga creyendo que no hay nada más romántico ni más melancólico que los colores del otoño a mediodía.

Ni lejos de nada,ni cerca de nadie,yo estoy en mi porque lo único que he pretendido,que he buscado con ahínco toda mi vida ha sido sentir,lograr lo más valioso para mí: la tranquilidad.

Despojarse de lo innecesario no es recluirse en una urna.Siempre supe que todo está dentro,que todo lo de fuera son adornos que sólo despistan el verdadero sentido de la vida,de mi vida.

Donde yo vaya siempre habrá adjetivos calificativos tan gratuitos como contradictorios.Tan falsos como verdaderos.Graciosos o tan difíciles de tragar como un pedazo de hígado asado con cebolla.Pero en realidad lo único que logran es hacerme pensar y demostrarme a mi misma que soy tan ignorante que no entiendo el concepto del bien o del mal,lo correcto de lo incorrecto porque donde yo vivo ahora existen todos los colores que se puedan imaginar pero ni el negro ni el blanco están.Las definiciones sobran y las conciencias también.

Mis necesidades se han reducido hasta tal punto que cualquier pequeño detalle me hace disfrutar hasta el infinito,con una intensidad imposible de contar y me llena,me satisface lo que otros ni siquiera pueden ver.Sólo por eso me siento dichosa,me siento tan ligera como si solo me tapase un halo de serenidad constante que fluye desde lo más hondo de mi y se expande por cada centímetro de mi cuerpo.Y podré parecer débil si mi cuerpo se muestra desnudo ante los demás pero lo cierto es que ya no tengo miedo ni a la debilidad ni a la locura.Podrán llevarme donde quieran y aunque no pudiese regresar nunca estaré del todo pérdida si mis referencias siguen siendo las que yo misma he creado con decisión firme o con la supuesta supervivencia innata que me otorgan siempre,no lo sé.

Camino sin muletas,vuelo y debajo no hay redes que me protejan.Sé donde estoy,a veces,no siempre y la libertad es tan grande que a veces me agita tanto como un orgasmo imparable que llega a destiempo.

Ya no puedo despojarme de nada más porque sólo tengo este cuerpo.Es ahí donde empiezo y donde termino y aunque a veces vengan coletazos agresivos que se empeñan en agotarlo,cuando llega esa necesidad suprema de correr más rápido que nadie, entiendo y en el fondo sé que llegará el momento que me deslumbrará una luz,que un olor me transportará a otros mundos de esencias y que miles de sensaciones recorrerán mi piel como manos ávidas y hambrientas de serenidad y quietud.

Ni lejos de todo,ni cerca de nada,tan sólo he suprimido el ruído absurdo que me distraía constantemente,las tonterías que se apelotonaban en mis estanterias cerebrales y las cadenas que aumentaban mi peso inútiles y desfasadas.Sigo siendo la misma y desde esta panorámica todo se ve con mayor claridad.Por eso cuando llega mi fiel tristeza no hay enfados.Me vence,si.Me cambia,si.Me maneja,si.Me rodea de lágrimas que casi siempre no tienen lógica,pero ya no me siento derrotada,ni inferior al mundo.No tengo motivos para estar ogullosa de mi misma,pero tampoco tengo razones para luchar contra mi.Ni me he perdonado,ni me adoro,simplemente trato de vivir entretenida en un aprendizaje constante y ajena a todo lo externo.No sé cuidarme.No sé amar pero tampoco sé odiar.Soy retrasada emocionalmente y necesito encontrar muchas respuestas.No soy autista.No soy rara.Soy una perfecta desconocida para mi misma que todos los días al despertar se presenta porque todos los días puedo ser diferente pero lo que tengo claro es que ya no voy a perder ni un minuto más preguntándome quién maneja este cuerpo.Vivo en él y aunque tenga la sensación continua de vivir de prestado es cierto que pago por tanto tengo derecho a darme placer como me dé la gana...aunque sea mirando las estrellas de noche y con el cielo lleno de nubes.