Monumental cabreo el que he pillado esta mañana mientras escuchaba la radio y es que empiezo a convencerme que hay ciertas cosas que es mejor no saber.Primero porque se sufre menos y segundo porque creo firmemente en aquello de la osadía de la ignorancia.

Me entero que ayer se reunieron en la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional para paralizar las exhumaciones autorizadas por el juez Garzón.Esta decisión impide en la práctica la apertura de tres de los veinticinco enterramientos.

Los tres son: El Valle de los Caídos,la de Garcia Lorca y la de la Serna.La primera está manejada por los Benedictinos y la última es terreno del obispado.

Me parece inconcebible que todavía en 2008 este país que presume de llamarse laíco siga otorgando el poder que otorga a la iglesia.Me parece horrible que existan personas que no saben donde y cómo están enterrados sus familiares.Siento repugnancia.Pero me gusta,me gusta mucho que se intuya que algún día desaparecerá esa manta invisible que cubre toda la barbarie fascista porque si Garzón no consigue su objetivo vendrá otro,probablemente de fuera y si lo consiga.

Lo importante es que se hable de ello por mucho que les joda a algunos.Es esencial que se sepa y que no se ignore.Por lo visto sólo queda un camino abierto para continuar las excavaciones y es que la Ley de la Memoria obliga a las Administraciones a facilitar a las víctimas labores de localización,indagación e indentificación.Bien,ahora viene otro cabreo ¿qué hace la iglesia católica negando esos datos? ¿Cómo es posible?

Tengo la esperanza que algún día todo esto se resuelva y que las cosas se llamen por su nombre.Quiero que todo el mundo sepa que si todo esto se cataloga de Crimen contra la Humanidad exista un nombre y apellido y nadie lo olvide.