He leído un reportaje de Jorge Marirrodriga publicado en El País.En dicho reportaje el autor habla del problema de alimentación que existe en el mundo,ya sea por exceso o por defecto,proporcionando cifras y datos actuales muy interesantes.Pero lo cierto es que la obesidad ya es una pandemia que cada día avanza a pasos gigantescos en todo el mundo.

Existen 300 millones de personas con problemas de salud por el exceso de peso y 815 millones que les pasa lo mismo pero por falta de alimento y como Marirrodriga comenta,lo peor es que muchas veces este ocurre dentro de una misma frontera.Según él esto ya se denomina "obesidad de la escasez".

Engañarse es absurdo,gordos ha habido siempre y siempre los habrá.En este país,quizá como consecuencia de una guerra civil y una postguerra llena de hambruna,se ha relacionado muchos años la gordura con salud,con progreso y con bienestar económico.La clásica de "niño gordo-niño sano" no es una frase de nuestras abuelas porque todavía se usa.Cambiar esta mentalidad a esta sociedad es complejo y dificil de lograr y cuanto más pienso en este tema más confunso y contradictorio parece todo.

Creo que no se puede tratar el problema de la misma manera a nivel mundial.Los países subdesarrollados tienen una forma de obesidad y los desarrollados otra muy diferente.Este periodista comenta que en Africa muchos hombres y mujeres aumentan intencionadamente de peso como símbolo de salud y progreso para ocultar otra pandemia igual de grave,el Sida.En Latinoamérica la obesidad también ha aumentado,la pobreza genera un exceso en el consumo de grasas saturadas y poco consumo de agua.

Esta obesidad es muy diferente a la de los países desarrollados.La vida sedentaria,la comida rápida,el exceso de calorías en la ingesta diaria son los principables causantes de la obesidad.Hace un par de semanas ví en la televisión un programa que me llamó la atención mucho antes de leer este reportaje.El programa en sí era un recorrido por los pueblos de Cuenca.Reflejaba la situación actual de estos lugares explicando por qué ya sólo algunos ancianos permanecían allí,de como había habido una "escapada" generalizada a las grandes ciudades generaciones atrás.Hablaban estos ancianos con una claridad envidiable para su edad,todos ellos octogenarios,pero lo que más me sorprendió fué la vitalidad que desprendían,la luz de sus miradas,la calma que transmitían con sus palabras.En definitiva,la felicidad y la satisfacción que les rodeaba después de una vida absolutamente rural.

Lo que quiero reseñar es que ninguno de estos tres ancianos estaba gordo,ninguno estaba mermado de facultades físicas ni mentales,ninguno de ellos utilizaba gafas.La alimentación de estas personas había sido buena,sencilla y equilibrada en mayor o menor medida.Todos ellos había vivido una postguerra,pero recalcaban que todas sus necesidades estaban cubiertas en sus huertos y en sus corrales.Años después sus hábitos de vida apenas habían cambiado.En sus vidas no había sedentarismo,sus vidas estaban llenas aún hoy en día de actividades....Admirable sencillamente.

Reitero que cuanto más pienso en este problema más confuso y contradictorio me parece todo.En esta sociedad tan moderna y avanzada la delgadez es un simbolo de belleza,de poder y de éxito.Son muchas las personas que sufren trastornos de alimentación y cada día más.Lograr un cuerpo perfecto es la mayor fuente de publicidad hoy en día.De muchas formas diferentes nos invitan a lograrlo,nos bombardean y nos atrapan incluso desde la infancia y logran introducir a muchas personas en un mundo que sabes cómo entras pero no cómo sales.

Si la delgadez representa todo esto en nuestra sociedad,¿por qué cada día hay más gordos? Volveríamos otra vez al sedentarismo,a los cambios de vida,a la comida rápida.Cuando yo era pequeña jugábamos en la calle al escondite,al rescate,a miles de juegos en los que corría y saltaba hasta que mi madre me llamaba a gritos para que subiese a casa.Hoy en día los niños se quedan en casa con el ordenador,con el dvd,con el mp3,con el 4....mientras comen bollos o chuches sin freno.Se pasan horas y horas delante de la televisión sin mover ni un sólo músculo de su cuerpo y antes de irse a la cama se llevan puesta su buena ración de grasas saturadas y burbujas azucaradas.

Dificil solución veo yo a este problema.Seguirá medio mundo muriendo de hambre y el otro muriendo de comer.El equilibrio es mucho más sencillo de lo que parece pero habría que renunciar a ciertas cosas que la sociedad confunde con progreso y bienestar y esto ya no gusta tanto.Como dice Marirrodriga:"El hombre del s.XXI sigue encerrado en un cuerpo que data del paleolítico" y sólo hay que mirar cómo estamos ahora.La forma de vida de los ancianos a los que me he referido anteriormente no debe ser tan érronea cuando han llegado así de esa forma.Es probable que jamás tuvieran problemas con su colesterol ni con su tensión arterial.Algún día sus corazones se pararán,desde luego,pero habrán tenido una calidad de vida extraordinaria.

Estoy convencidad que la obesidad puede ser un problema genético y cultural pero que depende fundamentalmente de nosotros mismos,de nuestra alimentación y nuestra forma de vida.Hasta que la gente no se crea los daños que produce en nuestro organismo la obesidad no habrá un retroceso en las básculas mundiales.Hasta que no se relacione el exceso de comida con placer nada cambiará.

Por cierto,esta semana se han reunido los países más ricos del mundo y han decidido desembolsar 10.000 millones de dólares (6.360 millones de euros) para paliar la crisis alimentaria que hay en el mundo (llamarlo crisis no deja de tener su puntito).¿Cómo celebraron esta decisión? Pues como se celebra casi todo en la vida,comiendo,cebandose con un menú que constaba nada más y nada menos de 19 platos.